martes, 28 de mayo de 2013

2. El Derecho a Enamorarse de un Personaje




Los libros funcionan como un espejo, al igual que otras formas de arte. Aquello que nos llama la atención es eso con lo que nos sentimos identificados. A veces ni siquiera sabemos bien por qué. Puede ser una ilustración, la forma de hablar de un personaje, las situaciones que vive o cómo plantea sus inquietudes. Lo cierto es que hay cosas que nos atraen, y esa atracción es difícil de explicar. Incluso sucede cuando son personajes populares, con los que no sólo nosotros, sino mucha gente se identifica. Una cosa es cierta, sin caer en generalizaciones, hay cosas que se nos hacen duras a todos. La búsqueda de la identidad, los problemas familiares, el miedo, el dolor, la tristeza, el sentirse pequeño o demasiado grande, el no encajar. Todos pasamos por cosas parecidas, de pequeños y todavía de grandes. Por eso la literatura infantil a veces nos es útil a los adultos también.  

Los niños también buscan identificarse. Precisamente este elemento es crucial. El verse reflejados los atrae a los libros.   El reconocer cosas que les son comunes a ciertos personajes, tanto en su forma de encajar frente a los problemas como el no reconocerse en el grupo, es ir dándose cuenta de cuáles son las cosas que nos hacen únicos y qué los hace parte de la unidad, de la naturaleza. 

Reconocerse. Encontrarse. Darse cuenta del espacio que tiene la vida para tantas personas como nosotros y a la vez distintas. Que no estamos solos, pero que también existimos en planos diferentes. 

Los libros son un refugio y los personajes son el mecanismo para refugiarse.

Utilizar un personaje para enamorar a nuestros niños de la lectura es un vehículo estupendo. Y es como todo, en lo que cae uno los demás seguirán. No hay nada mejor que vivir ese idilio con ese personaje que se vuelve tan querido para ellos, como para nosotros, que forma parte de la biografía lectora y de la biografía en general. Como dice el dicho, el primer amor nunca se olvida. Y eso pasa también con los libros. 


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