jueves, 13 de junio de 2013

3. El derecho a rayar los libros



Existen dos tipos de lectores: los que rayan los libros, los que sienten que rayar un libro es un crimen. Los primeros tienen todos los libros subrayados, con anotaciones, citas, papelitos, flechas, cada uno con su sistema que puede ser de símbolos de colores, que hacen algo muy obvio de su labor creadora como lectores. Esto no quiere decir que el segundo tipo de lectores no sea creador, hay quien lo hace otro espacio que considera más apropiado para ello, como una libreta o un cuaderno, tal vez hoy en día con las redes sociales utilicen para ello su blog, su cuenta de twitter o sus notas de Facebook, incluso seguro hay una aplicación de iPhone o del kindle que te permite hacer algo como esto.

El caso es que el libro como objeto, incluso el electrónico, es algo de lo que nos apropiamos, cada quien a su manera. Los niños hacen lo mismo. Y los colores sean de cera, marcadores, o esa pluma que tiene una tinta que no se quita ni con las oraciones más poderosas, son unas herramientas maravillosa para explorar y expresarse.

Entiendo que a los padres y maestros sobre todo nos preocupa que los libros son costosos, que hay que cuidarlos y que parte de esa enseñanza en fundamental. Yo soy de la filosofía que hay que enseñarle a los niños que los libros se respetan. Y uno se asombra de lo rápido que aprenden. Mi chiquito de dos años, aunque ha tenido sus momentos, igual que la grande, ya no intenta arrancar las páginas, es cuestión de decirlo, a veces con terror sí, pero la mayoría de las veces con paciencia y amor. Además algo fundamental, los niños nos copian, si nos ven cuidando los libros, lo van a hacer tal como nosotros.

Dejar que un niño raye un libro es hacérselo más cercano, y la maravilla está en que uno puede tener los que se pueden rayar, ya sea porque son de ellos o porque consideramos que por su costo o características no es grave, también hay que reconocer que si le regalamos un libro es de él y debemos permitirle esa libertad en el uso y el sentido de propiedad, y en otro lugar esos libros costosos que queremos que atesoren, que preferimos que esperen a que sean más grande y puedan valorar más las ilustraciones y verlos de otra forma. Nosotros como padres somos libreros y podemos ir guiando a nuestros hijos en el trato y elección de los libros. Yo misma como lectora tengo libros que rayo y libros que no, por distintas razones, y sí una de ellas es que hay algunas ediciones que considero que son para no rayar. Ejerzo la lectura de otra forma.

Dejemos que el niño se exprese. Que vea el libro con libertad. Como un juego. Como algo que le pertenece. Si él lo raya no es un acto de vandalismo. Al contrario, rayar los libros es una forma de apropiarse de ellos, de comunicarse con ellos, incluso para grabarlo en la memoria. Dejar que el niño se acerque al libro a su manera es darle la libertad necesaria para que se convierta en lector el resto de su vida. 

Si los niños ven los libros como algo inalcanzable, que está en un pedestal, que es demasiado frágil y su uso estresante y complicado, va a hacer difícil estimularlos a se que refugien en ellos. 

4 comentarios:

  1. Si los dejamos rayar los libros cuando niños, lo harán cuando grandes, en la edad temprana es que se aprenden las "cosas" más importantes. Sobre el valor de los libros, todos los libros tienen valor, y no hablo del monetario, ese es el precio...

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  2. Para que sientan que los libros son suyos, cercanos, simplemente hay que decirles "es tuyo"... y con mayor razón se les enseña a respetarlos.

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  3. Creo que eso ya depende de cada quien, yo por ejemplo de pequeña odiaba rayar mis libros (costumbre que sigo aplicando ya grande), recuerdo que tenía una maestra con tu misma filosofía y ella nos animaba a adueñarnos de los libros pero yo me negaba, mas bien si me gustaba algo o lo anotaba en algún cuaderno, o agarraba un pedazo de hoja y un clip y lo colocaba en el libro en la hoja de la parte que me gusto, ahora eh remplazado todo eso por los post-it, en cambio tengo una amiga que si raya sus libros al principio me parecía terrible ahora la entiendo, pero es para mi ya algo que nunca haré. Saludos

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  4. Saludos,
    Trabajo en una biblioteca y mi opinión esta dividida. Pienso que no hay nada de malo en rayar un libro siempre y cuando sea nuestro, claro que lo ideal sería rayarlo con lápiz pensando en que mas adelante ese libro le puede servir a otra persona y no tendrá que encontrarse con el molesto resaltador que distrae la vista. En lo que si no estoy de acuerdo y me parece grotesco es que rayen los libros ajenos, como los de las bibliotecas; con esto me toca lidiar a diario; seguramente porque de niños no aprendieron a diferenciar el valor de un libro cuando es bien común.

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