jueves, 10 de octubre de 2013

Black Water de Joyce Carol Oates

En resumen: Corto. Concreto. Desgarrador. De esctructura compleja. Con pasajes fulminantes y de singular belleza. Una narrativa magistral.


Voy ser absolutamente honesta, escogí Black Water por un tema totalmente frívolo y práctico. Lo compré en un viaje y el peso en el avión es limitado. Sé que ahora a través del libro electrónico podré acceder a otros títulos, pero yo no supero el fetiche de leer en papel. De rayar. De oler. Para mí es un acto muy sensual. Lo que no quiere decir que no estoy abierta a otras posibilidades, y sí ya he leído varios libros en Kindle. En otro post hablaré de como fue perder la Kindleginidad.

En todo caso Black Water salió escogido para el grupo de lectura del colegio de mis hijos. Es una de esas historias cuyo parecido con la realidad es producto de una intención directa. He aquí lo más fuerte. Lo brillante de este libro y de su autora. La historia de un senador americano, cuyo nombre no se pronuncia jamás y que el lector conoce como The Senator, no es otra que la de Ted Kennedy. Pero no, no están narrando hecho por hecho, cosa que tal vez, debo reconocer, es parte del morbo que lo lleva a uno a sentir curiosidad por una historia como esta, casi como si fuese a leer una historia de tabloide, pero de buen tabloide claro.

Joyce Carol Oates no se queda en la superficie. Ella toma los hechos y trata de meterse en el cuerpo de la joven que murió ahogada al irse de una fiesta con el senador. ¿Por qué se fue? ¿Por qué se fue realmente? ¿Qué veía ella en el senador? ¿En qué pensó los últimos momentos de su vida? Dicen que estuvo viva casi cuatro horas antes asfixiarse en el carro que se volcó en una especie de pantano en una isla en Massachusets. Y la pregunta que hace la autora y que deja al lector con un sentido de impotencia, que es casi paralelo a la asfixia que cobra la vida de esta joven es, realmente ¿por qué se murió? ¿Cuáles fueron las causas? Y qué es realmente lo que se muere dentro de cada uno de nosotros cuando estas cosas pasan.

Además la autora utilizando magistralmente la ironía como recurso y hace un paseo por los valores fundamentales de la sociedad americana. El sentido de pertenencia. La posición frente a temas fundamentales, como la pena de muerte, la gran mentira del bipartidismo, la forma como estos siempre terminan encontrándose en el mismo punto a pesar de las diferencias superficiales y diametralmente opuestas, pero que a la hora de traducirse en una conducta y expresión de valores éticos, políticos e incluso en temas más concretos, termina siendo la misma. Al final, ¿qué define una ideología? O lo que es más, cómo se vive. Es la gran  mentira de la política americana. La gran máscara de idealismo que se han puesto muchos hombres admirados durante generaciones. Y el precio que están dispuesto a pagar o mejor dicho a que otros paguen para que esta máscara se caiga. Quiénes ven más allá de la máscara y quienes no, porque todo su entorno los ha llevado a creer fielmente en algo. Creen en ellos casi más allá de Dios, y ciertamente más allá de sí mismos.

La pérdida de la inocencia. La corrupción. El racismo. La doble moral. Son otros temas que Joyce Carol Oates toca en apenas 154 páginas. De las páginas más angustiosas que haya leído en mucho tiempo. Y tiene que ser una gran narradora para lograrlo, mantener a un lector en vilo cuando ya sabe el final de la historia, incluso rogando, que tal vez, usando un recurso como la ficción pudiera quizás perdonarle la vida al personaje, porque después de todo la ficción “es una mentira peligrosamente cierta”, y tal vez podríamos mentirnos. Tal vez.

Black Water es uno de esos libros que le pegan a uno en las primeras páginas. Uno no sabe dónde está y la estructura al principio parece confusa. Extraña. Hasta que se comprende, que Joyce Carol Oates nos ha arrastrado hacia el agua negra en que se asfixia no sólo una joven idealista, sino el sueño americano. O más que el sueño americano, la humanidad de los seres que dejan de ser humano. Y si hay una pregunta fundamental con que me deja este libro es, ¿quién ha muerto?

“underneath such human cries the beat of the surf, the rising of the tide, de moon´s tide, a tide un her blood, the almost unbearable rush of the man´s desire so it was understood between them thad he would kiss her again…”

“Here was one the immune, beside her: he, one of the powerful adults of the world, (…)”
“How crucial for us to rehearse the future, in words.
Never to doubt that you live to utter them.

Never to doubt that you will tell your story”.

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