viernes, 13 de junio de 2014

¿Cómo te imaginas a Emma Bovary?





Quizás esta es una de mis preguntas favoritas. A Flaubert no le gustaban las ilustraciones de Emma Bovary. Es curioso, que en cuanto a los rasgos de la describió relativamente poco en comparación con la exactitud y la belleza con que definió sus gestos. Sabemos que tiene el pelo negro, y que lo usaba partido en medio de la cabeza. Samos que tiene manos blancas y delicadas. Es delgada. Fina. El resto, ¿lo imaginamos? ¿Cómo imaginamos esos movimientos? ¿Qué tan felinos? ¿Qué tan repentinos? Su altura, su estar. Porque una persona es mucho más que los colores que componen su cuerpo. 

Estos juego de imaginación e interpretación son mis partes favoritas de la lectura. A veces siento que mientras más oportunidades hay de imaginar un personaje, mejor es el libro. ¿Qué tan penetrante sería la mirada de Emma Bovary? ¿Qué tan dura su esencia? ¿Parecería una mujer dulce de entrada o de esas cuyo estar intimida? Pequeña, pero a la vez grande. Tan grande. Como si estuvieran tratando de abarcar el mundo entero con cada exhalación. 

¿Cómo va cambiando la percepción de Emma Bovary a medida que avanza el libro? ¿Qué sientes por ella? Ahora que han pasado unos días desde que terminé la lectura me pregunto. Realmente, ¿Qué siento por ella? ¿Cómo ha cambiado mi vida? ¿Mi percepción del mundo?

Este post no es para responder. Es para preguntar. ¿Quién la juzga con más dureza, los hombres o las mujeres? ¿Cuántos hombres se enamorarían de una mujer así? ¿Quién la amó realmente? Y lo que es más, una de las grandes preguntas que me ha dejado este libro tiene que ver con el amor como espejo. Quizás el amor es el espejo más peligroso, y puede llegar a ser un ejercicio narcisista. Eso de verse reflejado en otro ser. De amarse a través de otro. ¿No era eso lo que buscaba Emma Bovary? ¿No fue eso lo que acabó con ella?

Tal vez Emma no se perdió, tal vez se dejó llevar por un arrebato. Dio un paso en falso hacia el abismo en medio de la ceguera. Tal vez trató tanto de amar a otros que no se amó lo suficiente, la ironía siendo que lo que buscaba en otro era el reflejo de sí misma. ¿Es eso lo que buscamos en el amor?



"En cuanto a Emma, ella no se cuestionaba si lo amaba o no. El amor, creía ella, debía llegar de golpe, con grandes explosiones y brillos –huracán de los cielos que cae sobre la vida, la revuelve, arranca las voluntades como hojas y empuja al corazón entero hacia un abismo. Ella no sabía que, sobre las terrazas de las casas, la lluvia hacía lagos cuando las goteras  estaban atascadas, ella permanecía así en esa seguridad, cuando de pronto descubrió una grieta en la pared."Madame Bovary, Fragmento. 


1 comentario:

  1. http://www.starpulse.com/Actresses/Parker,_Molly/gallery/SGS-025282/

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