jueves, 17 de julio de 2014

Día 13 - Un libro con una gran antagonista





Este reto me tocaba ayer, y pasé tanto tiempo pensando en él que se me pasó el día y no subí el post. Me hizo reflexionar sobre el tipo de literatura que leo y el tipo de personajes que me llaman que se desarrollan delante de mí. He dejado atrás la clásica antagonista, cuya sola existencia es un obstáculo para la felicidad del protagonista.

Decidí escoger esta novela por su relevancia en nuestro tiempo: 1984 de George Orwell. Este libro refleja el alcance de un sistema totalitario. Un sistema complejo en el que un estado omnipotente asume total control de todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos. Los vigila. Los espía. Desde lo exterior, pero sobre todo desde el interior. Para mantener apaciguados a los oprimidos, no sólo tiene una maquinaria represiva feroz e implacable, sino que tiene una máquina comunicacional que manipula la realidad, no permite la libre expresión y busca convencer al mundo, aunque sea mentira de que lo mejor que puede suceder es que el estado esté en control de la situación. Hay dentro de la novela un villano declarado por el estado, al que todos los ciudadanos deben odiar y temer, pues en base a este odio, al miedo a lo desconocido, a la traición, a la desviación que se alimenta la estabilidad de un régimen, y que además sirve de ejemplo para quienes quieran proponer ideas nuevas o alzar la voz en contra de la injusticia. El sistema altera la historia, de modo que cualquier cosa que pase quede en los registros como logro del actual gobierno o como intento de traición a él. No hay un pasado mejor sin el gobierno actual, y de eso buscan armar los archivos de la historia, a fin de que nadie tenga la duda de que existió algo mejor. Se borra el sentido de identidad de los ciudadanos. Se les vigila. Se les manipula. El país siempre está en guerra con alguien, y los motivos de la guerra no se conocen bien. Sólo que hay que mantener un frente y que la amenaza frente a la destrucción es la pérdida de todo lo conocido. A los ciudadanos se les mantiene vivos a punta de un sentimiento: el miedo. 

Lo que es más, es que cuando el estado busca desplegar su fuerza represiva contra algún ciudadano que no respeta las reglas fundamentales, lo hace a través de los miedos más grandes de la gente. Este libro tiene tal vez una de las escenas de represión más fuertes que he leído en mi vida. 

Otra genialidad de George Orwell, es como yuxtapone el amor, su nacimiento, su influencia y la lucha que puede despertar en cualquier ser humano. 

Una brillante exposición de los sentimientos que mueven a individuos y masas. De los instrumentos de regímenes que a través de discursos vacíos, pero que mueven cantidades manipulan la historia y los pueblos para adjudicar el poder. Dictaduras disfrazadas de bien común y social, en el que sólo se beneficia el poder, y en el que cada día las cosas empeoran pero el gobierno intenta convencer que es por el bien común. 

A veces es escalofriante cuánto 1984 se parece a lo que estamos viviendo. Casi como si nuestros actuales gobernantes lo hubiesen usado como manual.

En este caso la gran antagonista de este libro: la represión. 

1 comentario:

  1. Uhmmm... me ha encantado la voz y por tanto la persona que escribe en este blog.
    Bonito descubrimiento! gracias!

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